
¿Por qué no bajo la panza con dieta y ejercicio?
Si hacés dieta, te cuidás con las comidas, hacés ejercicio y aun así la panza no se va, no estás sola. Es una consulta que escucho todo el tiempo en el consultorio. Y déjame explicarte por qué pasa esto, porque tiene que ver con cómo funciona tu cuerpo y cómo se distribuye la grasa.
Bajar de peso no es lo mismo que modelar el cuerpo
Cuando un individuo baja de peso, habitualmente baja de peso en distinta proporción pero en todas las zonas donde haya tejido graso. En la cara, por ejemplo, esto se ve ahora mucho con los pacientes que utilizan Ozempic, que tienen lo que se llama facies Ozempic, que es esa facies magra. Porque hay paquetes de grasa por todo el cuerpo. Lo que desciende es el paquete de grasa corporal total.
Pero acá viene lo importante: esta grasa corporal total no está uniformemente distribuida, ni todos tenemos genéticamente el mismo patrón de distribución. Por lo tanto, cada individuo baja de donde puede bajar, pero muchas veces no de esas zonas donde realmente le hacen falta, fundamentalmente flancos y abdomen, por ejemplo.
O las pacientes que tienen esta distribución ginoide, este cuerpo de pera, les es muy difícil. Terminan con muy poco tejido adiposo en abdomen o en tronco o en mamas también, pero la distribución ginoide, el cuerpo de pera, permanece igual. Entonces, bajás de peso en la carita, en el pecho, pero los rollitos de la cadera siguen ahí.
Qué es la grasa rebelde y por qué se llama así
Llamamos o definimos grasa rebelde, en nuestro léxico habitual para que los pacientes nos entiendan, a aquella grasa localizada que es difícil o imposible de eliminar, porque no se trata solamente del descenso del paquete de tejido adiposo por descenso de peso.
Entonces tenemos dos cuestiones ahí. Una primera, que es peso-dependiente: independientemente de la edad, del sexo y de la raza del paciente, más peso, más tejido adiposo. Pero la grasa localizada tiene otras características. Tiene cierta correlación con lo genético, la forma de distribución de la grasa en ese paciente en particular, por ejemplo mamas, abdomen, flancos, caderas, donde la genética, la edad del paciente, si está en menopausia o no tratándose de una mujer o andropausia tratándose de un varón, modifican la distribución de la masa corporal total y por lo tanto de la masa grasa. Y atando a esto, es rebelde porque es muy difícil sin un tratamiento localizado conseguir que esta grasa sea eliminada.
El caso especial de la grasa abdominal en la menopausia
En menopausia, la adiposidad central, bien dentro del torso, tanto en la espalda como en el abdomen, tampoco se pierde por descenso de peso. De hecho hay una patología que habla de obesidad central. Qué quiere decir, tienen las piernas y los brazos muy delgados, pero tienen todo el tejido adiposo distribuido dentro de su tronco, tanto en la parte frontal como en la parte posterior.
Este es un patrón muy común en mujeres en etapa de menopausia, y por más ejercicio que hagas o por más que bajes de peso, esta grasa del abdomen y la espalda no se mueve.
Entonces, ¿hay alguna solución para la grasa localizada?
Sí, existen tratamientos que eliminan las células grasas de forma permanente, a diferencia de la dieta y el ejercicio que solo vacían las células pero no las eliminan. Para esto el tratamiento ideal es la criolipólisis.
Cuando hacemos criolipólisis, lo que estamos haciendo es lo que se llama apoptosis inducida. ¿Por qué inducida? Porque no es natural, es algo que producimos nosotros cuando enfriamos la grasa. La célula grasa, que se llama adipocito, no tiene sentido de existencia, no tiene motivo para existir, entonces se autoelimina y es reabsorbida por el propio organismo.
Habitualmente con cada ciclo de criolipólisis se eliminan de un 35 a un 40% de adipocitos. ¿Esos adipocitos se recuperan? Solo se recuperan si el paciente aumenta muchísimo de peso. Si no, lo que tiene de genial este tratamiento, que los adipocitos eliminados no se recuperan. Entonces la forma del cuerpo, ese tallado, ese diseño corporal nuevo, permanece.
Lo que más me preguntan sobre la grasa abdominal
¿La grasa abdominal es genética?
Sí, en parte. La distribución de la grasa tiene que ver con la genética, pero también con la edad, el sexo y los cambios hormonales. Por eso cada persona baja de peso en zonas diferentes.
¿Si bajo de peso voy a bajar la panza?
No necesariamente. Cuando bajás de peso, bajás en todas las zonas donde haya tejido graso, pero no siempre en las zonas donde más lo necesitás. La grasa localizada del abdomen puede ser muy difícil de eliminar solo con dieta y ejercicio.
¿Las células grasas se mueven a otro lado del cuerpo?
No. Los adipocitos no se mueven y están desde que nacen hasta que mueren en un lugar específico. Si perdés masa adipocitaria en ese lugar específico, eso no va a recuperarse. Vuelvo a repetir, salvo que tengas un insólito, inusitado aumento de peso.
¿La grasa eliminada puede volver?
Solo si hay un aumento importante de peso. Cuando se eliminan células grasas con tratamientos como criolipólisis, esas células no se recuperan. La forma del cuerpo permanece, siempre y cuando mantengas un peso estable.
¿La grasa congelada pasa a la sangre?
No. La grasa de estos adipocitos que entraron en apoptosis está congelada y la reabsorbe el organismo. No pasa al torrente sanguíneo, no se orina, no pasa a heces, y sobre todo no aumenta ninguna fracción lipídica, ni colesterol de ningún tipo, ni triglicéridos de grasas en sangre.
Entonces, si hacés todo bien, te cuidás y aun así la panza no baja, no es que estés haciendo algo mal. Es que la grasa localizada funciona distinto. Existen tratamientos específicos para grasa localizada que pueden ayudarte a conseguir lo que la dieta y el ejercicio no logran. Te recomiendo consultar con un profesional especializado en medicina estética y nutrición para evaluar opciones según tu caso particular.
